Que la vida es así es una frase tan conocida como el mismo Yan Del Curto. Pero precisamente para este emblemático personaje azuleño nadie se lo esperaba.

Esa partida insólita hacia el otro mundo dejó a propios y extraños boquiabiertos sin encontrar motivos ni respuestas. Lo que sí dejó fue una manera exacta de demostrar pasión por un equipo de fútbol: su querido Sportivo Piazza.
El club que lo vio crecer bajo los tres palos también lo tuvo como un incansable colaborador. Cuando algo o alguien faltaban para darle forma a cualquier proyecto que tuviese que ver con el “villero” ahí estaba Yan para dar su eterno presente. Pero hace varios meses, y luego de ver por supuesto primero a su querido Piazza, una desgracia decidió que Juan Carlos Del Curto se fuese “al cielo” tal lo anunciaba su pequeño nieto Agustín.
Pero a esa partida quizás le faltó algo. Por eso uno de sus hijos, Edgardo, comenzó con la aventura de escalar montañas, algo a esa altura impensado hasta por él. Ecuador, Perú, Bolivia, Sudáfrica fueron algunos de sus destinos, pero no su objetivo final: llegar lo más alto posible. Por eso su desafío fue el Aconcagua. La montaña mendocina sería ideal para lograr su meta. A pesar de las tormentas de nieve, los malos antecedentes que tenían cientos de escaladores al intentar hacer cumbre, de los miedos familiares y cientos de factores negativos más, él hizo oídos sordos para intentar llegar hasta la cima y de una vez por todas saldar esa deuda que sentía por dentro ya que no pudo darle su último adiós.
Por eso luego de varios días quizás ese fuego que llevaba dentro hizo posible su llegada a la cumbre y así cumplir con su objetivo final que no era precisamente ser el primer azuleño en lograrlo. Sino llegar lo más cerca posible al cielo y sacarse esa bronca interna de no haber despedido a su padre como hubiese preferido.
La cima de la montaña dicen es tocar el cielo con las manos. Pero Edgardo “pachu” Del Curto una vez arriba tomó de su mochila eso que tanto tiempo guardó desde aquel 19 de septiembre.
Se arrodillo en el imponente Aconcagua miró al cielo y con una mezcla de llantos y sonrisas clavó en la cima lo que su padre Yan mostró orgulloso dentro de su casa durante más de 20 años y con una voz satisfecha gritó bien fuerte “papá te olvidaste el banderín…”

3 comentarios:
YAN...TIO, TE EXTRAÑAMOS, MUCHO!, ESA SONRISA, LAS BROMAS Y TODO TU ENCANTO, TOS OJOS AZULES AHORA SON EL CIELO, SEGURAMENTE ESTARÁN ORGULLOSOS CON LA TIA...EDGARDO, ESE HIJO LOCO LINDO QUE ESTUVO TAN CERQUITA...SALUDÁNDOLOS
Me emociono leer esta nota, soy azuleña , y justamente vivo en mendoza, que lastima no haber podido saludar a este azuleño, que hizo cumbre en honor a su padre. Lo felicito!!!: Monica Caballero
Jan una persona excelente,honesto,trabajador y diò todo por su famila y por Piazza.Siempre nos atendia con cordialidad y que no nos faltara nada,me estoy refieriendo a los cronistas deportivos.
Tengo el mejor de los recuerdos de Jan Del Curto.
Jorge Omar Menchaca.
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