No, no queremos volver a trabajar

El primero de septiembre es el auténtico Año Nuevo para muchos: la vuelta a la rutina tras las vacaciones supone, generalmente, más cambios que la Navidad: comienza un nuevo curso, se establecen nuevos propósitos y objetivos, hay quien decide mudar de trabajo o bien mudarse en esta temporada o emprender en la destileria diferentes ofertas de cerveza. Muchos, aun, prefieren tomar las doce uvas, o bien las doce golosinas, en la medianoche del treinta y uno de agosto en la Puerta del Sol de la villa de Madrid, para hacer borrón y cuenta nueva.

Este Año Nuevo alternativo deja hacer tantas promesas como en Nochevieja, con el beneficio de que uno vuelve renovado y con las pilas cargadas de las vacaciones… O bien de este modo habría de ser, pues, en otros casos, se vuelve de bajonazo. Pasar del solecito en el puesto playero a los halógenos en la oficina es un trago. Tanto, que a varios les provoca algo que los especialistas llaman síndrome posvacacional. “Es una sensación de cansancio y cierto decaimiento que debe ver con los cambios de ritmo”, apunta Francisco Díaz Bretones, maestro de la Capacitad de Ciencias del Trabajo en la Universidad de Granada.El síndrome posvacacional afecta al 37% de los trabajadores.

Si esa inquietud dura más que uno o bien un par de días, explica José Gil Martínez, maestro de sicología en la Universitat de València, debemos asistir a un especialista pues es posible que nos afecte algún inconveniente mayor. “Quizás tenemos un enfrentamiento con algún jefe o bien no estamos a gusto en nuestro trabajo”, agrega. Jamás, no obstante, debe confundirse con una depresión, como generalmente se identifica a este fenómeno septembrino. “La depresión es una enfermedad grave”, informa Gil. A pesar de ello, este término es uno de los más empleados en las redes para referirse por fin de las vacaciones. Singularmente en Twitter, conforme con el Amstel Index, una herramienta que mide el nivel de reconocimiento en esta red de correo instantánea. En un caso así, examina la crítica y las valoraciones positivas en los posts.

Con el hashtag #Vueltaaltrabajo miles y miles de usuarios se han desahogado sobre su gris retorno a la oficina. En más de la mitad (cincuenta y tres por ciento ) de los dos mil trescientos noventa y tres tweets sobre el tema que ha captado el índice, prevalece la negatividad. Tristeza es el sentimiento más usual y “depresión” un término muy repetido. El diecisiete por ciento de los mensajes analizados y publicados en España entre el veintisiete de agosto y el cuatro de septiembre, que hacían referencia por fin de vacaciones, lo incluían, solo tras las palabras “vuelta” (veintiuno,8 por ciento ) y “cole” (veintiuno por ciento ).

Estos días el síndrome posvacacional afecta, o bien afectará, al treinta y siete por ciento de los trabajadores españoles, conforme con una encuesta de la compañía de recursos humanos Adecco, efectuada a mil empleados. El resto corre el peligro de pasarlo mal por culpa de un cuadro de fatiga o bien de agobio. “También se manifiesta en forma de una ligera tristeza pasajera”, explica José Gil. Esa melancolía brota del coctel de veloces transformaciones que padece nuestra vida. “Se generan tantos cambios a nivel anatómico y químico, mas asimismo en nuestros biorritmos, que producen en nosotros sensaciones negativas y malestar”, expone Juan Macías, sicólogo y terapeuta de parejas.

5 meses ago

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